Los cambios hormonales, especialmente durante el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia, pueden debilitar la pared venosa y favorecer la formación de varices. Conocer los mecanismos biológicos y aplicar medidas preventivas junto a tratamientos clínicamente probados en una clínica médica estética sin cirugía permite mejorar la salud venosa y la calidad de vida. Las varices son dilataciones permanentes de las venas, más frecuentes en las piernas, que afectan hasta al 50% de las mujeres en algún momento de su vida.